Determinantes socioeconómicos de la educación financiera

Determinantes socioeconómicos de la educación financiera

Les presentamos este documento que identifica los principales determinantes socioeconómicos de la educación financiera a través de información relevante para cuatro países (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) mediante la construcción de tres índices (economía del hogar, actitudes y conductas, y conceptos y conocimientos) que son empleados para medir la educación financiera de los individuos.

Los resultados de las estimaciones econométricas permiten identificar importantes brechas socio-demográficas, particularmente de género, edad, ámbito geográfico, nivel educativo, de ingresos y capacidad de ahorro.

Por ejemplo, observamos que las mujeres que son jefes del hogar revelan tener mejores actitudes y conductas. Adicionalmente, este segmento de mujeres son menos aversas al riesgo, revelan vigilar personalmente sus finanzas y son más propensas a planificar en función a metas financieras de largo plazo.

Los resultados muestran también que los receptores de transferencias o subvenciones por parte del gobierno tienen peores resultados en el índice de conceptos y conocimientos y muestran actitudes contrarias al ahorro.

Para revisar el documento completo puedes descargarlo en este link

La cobranza puede ser un dolor de cabeza

La cobranza puede ser un dolor de cabeza

El proceso de cobranza de cartera vencida puede resultar un verdadero dolor de cabeza para las empresas, mucho más al inicio de cada año, cuando el festín de compras navideñas y de fin de año ha pasado y los negocios se enfrentan a clientes con sus billeteras vacías.

“En enero la gente suele quedar un poco corta con relación a su capacidad de pago, porque se ha endeudado de tal forma que se gastó todo, incluso el decimocuarto sueldo”, dice Larry Sotelo, gerente de Servinco, una firma prestadora del servicio de cobranza y asesoría legal.

¿Cómo hacer para que el cliente pague y que lo haga sin que la compañía se vea afectada en el tiempo? Para Sotelo, las empresas deben ante todo prevenir llegar a las acciones de cobranza, a través de un conocimiento previo del historial crediticio de los clientes.

En la tarea de cobranza, los negocios deben lidiar con dos tipos de clientes: los individuales y los corporativos. Cuando se trata del primer caso, de créditos corporativos con descuento al rol de pagos del empleado, los expertos recomiendan que el negocio califique a la empresa a la que va a hacer el descuento, mas no al trabajador.

Por el contrario, cuando se trata de crédito directo al trabajador, resulta importante, coinciden, en revisar el comportamiento crediticio que registra la persona, en base a los datos que proveen los burós de información crediticia. Estos manejan el historial de comportamiento de pago.

El proceso de cobranza atraviesa diferentes etapas, según el nivel de reticencia del cliente a pagar. Sotelo recomienda evitar en lo posible llegar a instancias judiciales, especialmente cuando se trata de deudas manejables.

“Cuando se trate de una deuda relativamente pequeña, que usualmente no supere los 1 000 dólares, porque el costo que representaría ir a un juicio, contratar a un abogado, resultaría costoso”.

En ello coincide Gino Erazo, senior partner en Ecuador de KPMG, firma multinacional especializada en servicios de auditoría y consultoría para compañías. “En tiempos de escasez hay que maximizar nuestras acciones de cobro. Dentro de esas estrategias de cobranza, sin embargo, hay que ser flexibles porque hay que considerar que la capacidad de pago de los deudores puede estar afectada”.

Para el experto, llegar a la etapa de cobranza vía judicial se vuelve muy oneroso, y demasiado traumático para las partes. A su criterio, un gestor de cobranza debe considerar ofrecerle al deudor cierto oxígeno, que le permita refinanciar o reestructurar sus deudas.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Revista Líderes

Puedes revisarlo en la siguiente dirección: http://revistalideres.ec/lideres/cobranza-dolor-cabeza-carteras-clientes.html. 

200 familias campesinas vulnerables en Chimborazo mejoran su acceso a financiación

200 familias campesinas vulnerables en Chimborazo mejoran su acceso a financiación

Familias campesinas que viven en Chimborazo (Ecuador) han podido mejorar sus ingresos y sus condiciones de vida, gracias que han tenido acceso a microcréditos para mejorar la producción de sus pequeñas empresas. Estas empresas, dedicadas a producir y comercializar lácteos, caña de azúcar y papa, tenían dificultad para acceder a una financiación que les permitiera mejorar sus cultivos y salir de la situación de pobreza en la que malvivían. CODESPA, junto a la Red de Estructuras de Finanzas Populares y Solidarias de Chimborazo (REFICH) y el Gobierno Autónomo Descentralizado Provincial de Chimborazo (GADPCH), han trabajado con ellos para ayudarles a mejorar su producción, su comercialización, su gestión socio-empresarial y el acceso a productos microfinanciacieros.

La provincia de Chimborazo está ubicada en la sierra centro de Ecuador y cuenta con una población de 458.581 personas, de las cuales el 60% vive en zonas rurales. El índice de pobreza de esta provincia es del 54%, lo que unido a una tasa de subempleo del 79%, hace que la población viva en una situación constante de exclusión financiera. Especialmente en el área rural, afectando sobre todo a la población femenina.

¿Qué es la inclusión financiera?
La inclusión financiera se ha convertido en una herramienta efectiva para reducir la pobreza y facilitar la creación de tejido microempresarial, incluso en comunidades o zonas rurales donde existen niveles de extrema pobreza. Codespa ha sido testigo de como productos como los microcréditos pueden cambiar la vida de las personas. Al acceder al sistema financiero, y apoyándoles a través de otros programas de desarrollo como la formación, sus negocios crecen, pagan los alimentos que sus familias necesitan en momentos complicados o la energía que encenderá una bombilla en su casa. A día de hoy, 2.000 millones de personas no pueden hacer estas cosas.

Y el acceso a financiación productiva es una de las problemáticas que también se detectó en la zona del Chimborazo. Las IFIPS, pequeñas cooperativas y cajas de ahorro y crédito principalmente de ámbito rural, surgieron como respuesta a la falta de acceso a servicios microfinancieros en las comunidades. El desconocimiento de las necesidades de estos campesinos y la falta de experiencia de estas entidades en crear productos y servicios financieros acordes a las necesidades de los cultivos, han dificultado la financiación de microempresas agropecuarias.

A través del proyecto y junto a los campesinos, se ha conseguido implantar una metodología de microfinanciación de tres cadenas de valor (lácteos, caña de azúcar y papa) que fomenta la inversión productiva agropecuaria. Esto hace que los campesinos puedan acceder a una financiación que les permita invertir en sus tierras y así conseguir aumentar sus ingresos. De esta forma, pueden cubrir necesidades básicas que antes no cubrían.

El eje central de este proyecto es la lucha contra la pobreza ya que se fomenta los derechos económicos para reducir la pobreza y empoderar a personas excluidas. Para ello, se impulsa que consigan aumentar sus capacidades, mejorar sus condiciones de negociación e incrementar el acceso a servicios financieros con el objetivo de generar mayores ingresos para ellos y sus familias.

Fuente: CODESA

Link: http://bit.ly/microfinecu

La red de instituciones financieras de base comunitaria

La red de instituciones financieras de base comunitaria

Las instituciones financieras de base comunitaria se crean como una alternativa local y/o regional para dar una respuesta a la problemática a la que se enfrentan los sectores más vulnerables y excluidos de servicios financieros, como el ahorro o el acceso a crédito. Es por esta razón que surgen diferentes tipos de instituciones microfinancieras (IMF) de base comunitaria, que toman forma en Cooperativas de Ahorro y Crédito (COAC), bancos comunales y cajas de ahorro y crédito, entre otras.

Estas instituciones financieras buscan que los recursos captados (ahorros) en una comunidad sean invertidos (a través de préstamos) en la misma comunidad de forma fácil y accesible, para financiar diferentes actividades económicas de los socios y sus familias, y conseguir impulsar su propio desarrollo económico y social. En América Latina, en especial, este modelo ha ido adquiriendo sus propias características, centrándose en el acceso a productos y servicios microfinancieros donde la banca formal no llega. El objetivo es poder ayudar a la población más vulnerable y excluida (base de la pirámide) de los servicios financieros y, así, poder atenderles eficientemente.

En Ecuador, desde la nueva Constitución de la República elaborada en el año 2008, se reconoce al sector de la Economía Popular y Solidaria como el conjunto de formas colectivas de organización económica, sin fines de lucro y auto-gestionadas por sus propietarios que se asocian como trabajadores, proveedores, consumidores o usuarios, y establece la necesidad de regularlo y potenciarlo. Este instrumento jurídico dota al sector de la Economía Popular y Solidaria y, al Sector Financiero de los instrumentos y los mecanismos de protección, desarrollo y control necesarios para promover servicios microfinancieros y no microfinancieros eficientes con una perspectiva que rescata los principios y valores cooperativos y el desarrollo humano y territorial.

Fuente y Foto: CODESPA

Link: http://bit.ly/ifecuador

La SEPS y la Defensoría Pública protegen los derechos de los socios de organizaciones de la economía popular y solidaria

La SEPS y la Defensoría Pública protegen los derechos de los socios de organizaciones de la economía popular y solidaria

La Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) y la Defensoría Pública del Ecuador coordinan acciones para proteger los derechos de socios, depositantes y acreedores de organizaciones de la economía popular y solidaria y del sector financiero popular y solidario declaradas en liquidación forzosa o disueltas por resolución de la SEPS.

El superintendente de economía popular y solidaria, Hugo Jácome Estrella, y el defensor público general del Ecuador, Ernesto Pazmiño Granizo, suscribieron un convenio de cooperación interinstitucional, que permitirá a las organizaciones indicadas, el acceso a los servicios de patrocinio y asesoría jurídica que brinda la Defensoría Pública, para la protección de los derechos de sus socios, depositantes y demás acreedores.

La SEPS como parte de la Función de Transparencia y Control Social, asume este compromiso en su calidad de organismo técnico, con jurisdicción nacional, personalidad jurídica de derecho público, patrimonio propio y autonomía administrativa y financiera, que vela por la estabilidad, solidez y correcto funcionamiento de las instituciones sujetas a su control, y como parte del convenio, capacitará a los abogados de la Defensoría Pública, para que obtengan conocimiento sobre los sectores que conforman el sistema económico popular y solidario.

Por su parte, la Defensoría Pública es la institución que forma parte del Sistema de Justicia, y se encarga de garantizar el pleno e igual acceso a la justicia de las personas que, por su estado de indefensión o condición económica, social o cultural, no pueden contratar los servicios legales para la protección de sus derechos.

Fuente: SEPS

Link: http://bit.ly/sepsecu

La importancia de la Educación Financiera

La importancia de la Educación Financiera

El consumo con tarjetas de crédito en Ecuador bordeó USD 7 200 millones el año pasado, según la Superintendencia de Bancos y Seguros.

Más que una cifra reveladora, indica la alta liquidez del mercado y un consumidor que responde a ese entorno. Las tarjetas de crédito dejaron de ser exclusivas de los bancos, ya que también las otorgan aerolíneas, supermercados, almacenes, restaurantes…, indica el asesor financiero, Ricardo Varas.

Esa oferta llega hasta las empresas, donde ejecutivos de cuentas de entidades bancarias ofrecen este servicio a los empleados, según el consultor de RR.HH., Francisco Páez. Desde su experiencia, pocas organizaciones se preocupan por el endeudamiento de sus colaboradores. No filtran la aprobación de estos préstamos. Para este consultor, el área de Recursos Humanos no debe limitar las compras de un empleado.

Lo que sí es responsabilidad de la compañía es dictar talleres sobre educación financiera, para enseñar la importancia del ahorro y las inversiones, enfatiza Páez.

Martha Ruiz es asistenta de Gerencia en una firma textilera. Cada dos meses recibe visitas de vendedoras de joyas, cosméticos u ofertas de tarjetas con cupo para comprar en almacenes de ropa. Asegura que destina hasta un 15% de sus ingresos mensuales en este tipo de adquisiciones. Además, tiene tres tarjetas de crédito que también usa y generan intereses. Desconoce qué es la educación financiera y quisiera ahorrar, para asegurar su futuro.

El caso de Ruiz es común, señala la directora de Talento Humano de Softronica, Carla Martínez. Los empleados se endeudan, porque adquieren productos a seis meses o un año.

“En Softronica no tenemos una política para evitar estas compras, pero sí publicamos boletines en la red interna sobre la importancia del ahorro”. Además, se incentiva a los colaboradores en la compra de bienes raíces, que son más importantes que la ropa y carteras. Para esto otorgamos préstamos y asesoramos en la diligencia de los créditos hipotecarios.

Para el consultor de Ecuaworkers, Daniel Vásquez, en Ecuador aún es incipiente la educación financiera, pero paulatinamente toma fuerza. “Las empresas aún no ven su potencial, pero si sus colaboradores tienen una estabilidad financiera rinden más en sus labores”.

Por eso, es necesario que las organizaciones instruyan a sus empleados en el manejo de sus finanzas. No se trata de prohibir las ventas u oferta de tarjetas en el lugar de trabajo, añade Vásquez, sino de que el consumidor controle los impulsos de compra.

Martha Ruiz señala que en lo que va de este año ha gastado USD 200 en zapatos. Va a instruirse sobre el tema, para ver si es posible adquirir una vivienda. Ricardo Varas dice que las personas deben entender que los pequeños gastos suman y podrían invertir en bienes inmuebles. Eso es educación financiera.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Revista Líderes en la siguiente dirección:
http://www.revistalideres.ec/lideres/educacion-financiera-ayuda-empleado.html.

Tres productos microfinancieros que cambian la vida de los más vulnerables

Tres productos microfinancieros que cambian la vida de los más vulnerables

La inclusión financiera es una herramienta necesaria para reducir la pobreza y facilitar la creación de microempresas, incluso en lugares donde existen niveles de extrema pobreza. Cuando las personas pueden acceder al sistema financiero sus negocios crecen, pueden pagar la escuela a sus hijos o la energía que encenderá una bombilla en su casa. A día de hoy, 2.000 millones de personas no pueden hacer estas cosas.

Todavía hay 2.000 millones de personas en el mundo que no tienen una cuenta bancaria.

Sin embargo, durante los últimos años, se está trabajando para cambiar esto, en solo tres años 500 millones de personas han podido entrar el sistema financiero. Esto se debe al auge de las microfinanzas, que han contribuido a la creación de productos microfinancieros adaptados y accesibles a los más necesitados, sobre todo en zonas donde la actividad agropecuaria es la principal forma para ganarse la vida.

Te contamos en qué consisten tres innovadores productos microfinancieros y por qué, éstos ayudan a reducir la desigualdad y suponen un cambio tan grande en la vida de muchas personas:

INFO EMPRESAS

 

Agrocrédito

El agrocrédito es un producto de microcrédito totalmente adaptado a las necesidades y particularidades del sector agropecuario y de los pequeños productores y agricultores. Se trata, por tanto, de un microcrédito que permite al productor que proviene de zonas rurales, con altos índice de pobreza, obtener el capital que requiere para invertir en sus propias cosechas.Además, los agrocréditos son microcréditos flexibles: adaptados a los ciclos de sus cosechas. Y aquí está la gran innovación, el agrocrédito no descapitaliza al pequeño productor, se hace la devolución del microcrédito una vez que se reciban los ingresos obtenidos tras la venta de sus cosechas.

En CODESPA, hemos desarrollado un importante sistema de agrocréditos en República Dominicana, que ha contribuido a que casi 8.000 agricultores puedan financiar sus cosechas gracias a ellos, colaborando así a mejorar su inclusión financiera y a reducir la desigualdad.

Microseguros

Los microseguros son unos mecanismos cuyo principal objetivo es proteger a las personas más desfavorecidas contra ciertos riesgos, algunos de ellos debido al cambio climático, a cambio de pagos que se establecen acorde a sus necesidades y nivel de ingreso. Se dirigen, sobre todo, a trabajadores de la economía informal de países en desarrollo.

Son especialmente importantes en zonas rurales principalmente agrícolas, ya que permiten a los pequeños productores y agricultores hacer frente a condiciones adversas, como sequías o huracanes. Los microseguros permiten a los agricultores más pobres a estar protegidos de la perdida de sus cosechas, y poder hacer frente a situaciones inesperadas.

Microleasing

El microleasing consiste, básicamente, en una operación financiera mediante la cual se cede el disfrute de bienes durante un tiempo determinado a cambio del pago de unas cuotas reducidas y adaptadas al nivel salarial de los solicitantes. Además, incluyen una opción de compra del bien en cuestión pagando una parte residual por parte del usuario una vez que se termine el contrato.

De nuevo, el microleasing es un importante sistema de microfinanciación en entornos rurales, ya que supone un gran avance para los pequeños productores, que pueden acceder a herramientas y maquinaria necesaria para su trabajo sin necesidad de realizar un gran desembolso.

Este tipo de innovaciones en el sector microfinanciero pueden parecer insignificantes, pero son el primer paso para lograr la inclusión financiera plena y ayudar a los más vulnerables, a tener una vida más digna a través de su trabajo.

Fuente: CODESPA

Link: http://bit.ly/3prodfinancieros